Eût-elle été criminelle, 2006
Jean-Gabriel Périot
Francia

¿Por qué la elección?
Como si la condición del cliente determinara la condición de ellas, como si justo ahí, en esos cuerpos dedicados al trabajo sexual residiera todo el mal de la Ocupación, como si la “colaboración horizontal” que ellas prestaban teniendo sexo con los alemanes fuera la decisiva, la comprometida, la vergonzosa. Sobre estos supuestos se apoyó la crueldad impartida sobre algunas mujeres después de la liberación de París en 1944.
Y es que durante la Ocupación, Francia se convirtió en el burdel de Europa. Para los nazis, las prostitutas, esos seres “asociales” que, como tantos otros, ponían en riesgo la subsistencia de la raza aria, fueron, sin embargo, la gran reserva de suministro sexual para los ejércitos alemanes. Y fueron ellas, justamente ellas, las marginales de siempre, quienes recibieron después todo el odio y el rencor de colaboracionistas y no colaboracionistas por igual.
Tomando prestado el título y el tema de un texto de Jean Paul Sartre de 1944, Jean-Gabriel Périot edita en Eût-elle été criminelle cientos de horas de archivos mediante un montaje que hace de brújula para que veamos en las imágenes lo que de otra forma se nos escaparía. Périot muestra el lado sinuoso de la Liberación y la cara feroz de una fiesta que no solo se alimentó de alegría, sino también de venganza, retaliación y crueldad. Nos muestra, al fin, cómo Francia le cobró a esas mujeres la costosa cuenta de su enorme humillación.
Ficha técnica