
© Emma Kunz Zentrum
Work No. 012, hacia 1938
Emma Kunz
Suiza
¿Por qué la elección?
Emma Kunz (1892-1963), perteneció a una generación de visionarios, y sobre todo de visionarias , que ganaron un importante reconocimiento en sus contextos, al punto que aprovecharon su poder, popularidad y estatus para organizar y fortalecer agrupaciones (en las que hubo médiums, canalizadoras, videntes, artistas, sanadoras y espiritistas), de las que nació la primera aspiración femenina al sufragio en distintos países de Europa y en los Estados Unidos.
De formación autodidacta, Kunz llegó a la sanación de manera temprana y guiada básicamente por su desarrollada sensibilidad hacia la naturaleza y por la concentrada observación con la que buscaba conocer sus leyes y comportamientos. Su inclinación espiritual y su voluntad de servicio nacieron y se fortalecieron en la comunión que tuvo con el entorno de los lugares en los que habitó y en los que desarrolló su importante legado. Más de 400 dibujos registran un conocimiento adelantado sobre la información que se puede descifrar en los campos electromagnéticos en relación con la armonía o desarmonía que incide en la salud humana y en la del planeta en general.
Por tratarse precisamente de dibujos en los que se reconoce una impactante amplitud de versiones de la armonía y de la belleza, el legado de Emma Kunz ha sido incluido en primera instancia en el mundo del arte, el cual ha comenzado a posicionar a la sanadora entre las pioneras más sólidas de la creación abstracto geométrica. No obstante, es claro que Emma Kunz no trabajó para el mundo del arte ni tuvo con él relación alguna. Se reconocía a sí misma como sanadora e investigadora, lo cual evidentemente da cuenta de que trabajaba para profundizar en sus inquietudes en sanación y para nutrir sus respuestas sobre equilibrio energético.
Ficha técnica

Work No. 396
© Emma Kunz Zentrum

Work No. 004
© Emma Kunz Zentrum